Bienvenidos
Alejandría fue una ciudad de altos muros y de cara al mar. Al despuntar el alba, las caravanas de camellos y las velas blancas ahí se reunían. Punto nodal, cruce de caminos y creencias. En sus bagajes y paquetes viajaban la seda y las especies, el marfil y la porcelana, a cambio de oro y plata. Pero más importante que el comercio de productos fue el intercambio de ideas. En la antigüedad, ahí se encontraron la milenaria tradición egipcia y la joven razón griega; más adelante la cruz y la media luna tendrán un encuentro semejante.
El corazón de Alejandría no era su faro, ni sus muelles, ni siquiera su centro comercial. El corazón de Alejandría era su enorme biblioteca que albergó a la mayor colección de libros del mundo antiguo. Pero la biblioteca no era un recinto donde se almacenaba el saber acabado, era un lugar donde se creaba conocimiento, un espacio dinámico, vivo y activo por aquellos que lo habitaban. La comunidad de sabios que ahí se reunían, se dieron a la tarea de custodiar y sistematizar el conocimiento que recibieron como herencia de los siglos anteriores y, a la vez, creaban y le daban forma a nuevos saberes, ahondaban y profundizaban en los ya existentes, daban aportes, se atrevían a interpretar y soñar.
La vida es un sueño. Somos el resultado de nuestras propias ideas; el fragmento temporal de nuestro constante devenir existencial que construye sistemas ideológicos que nos confirman nuestro ser. La vida, las metas, los miedos, los valores, los mecanismos, las posibilidades de acción, las decisiones, la afectación que nos provocan los eventos, el quehacer cotidiano, la realidad tangible. Todo no es más que nuestra propia interpretación y la forma que actuamos en razón de esta.
Ésta, nuestra propia Alejandría virtual e imaginaria, nos permite libremente expresarnos como los antiguos sabios y generar nuevas estructuras ideológicas que nos arrojen una visión diferente del mundo que conocemos mediante el enriquecimiento intelectual y espiritual, así como proponer formas alternativas de ver el mundo en el que vivimos.
Camina por nuestras calles, lee nuestras paredes, ayúdanos a entender lo que nos rodea, muéstranos la magia que ves y sientes, construyamos juntos nuevos sueños que parirán eras de nuevas realidades.
Bienvenido seas.
Abraxas dal Domic.
Contacto: contacto@alejandria.com